domingo, 10 de marzo de 2013

LORENZO EL MAGNÍFICO


LORENZO EL MAGNÍFICO

El primer miembro importante de la familia Médicis había sido Cosme ( 1398-1464), el abuelo de Lorenzo, quien llegó a ser uno de los hombres más ricos de Europa. Con su fortuna , costeó numerosas oras públicas, como la futura Galería de los Uffizi, y ejerció de mecenas, en el mejor sentdoi humanista. Como banquero del papa, en 1431 convocó un concilio ecuménico en Florencia, para reunificar las iglesias cristianas, todos los asistentes fueron inmortalizados en los frescos de Benozzo Gozzoli de la capilla de los Médici bjo el títuo metafórico de cabalgata de lso Reyes magos. Resultado de aquella reunión fu la la creación de la Academia platónica. Cosme tuvo dos hijos , el mayor de ellos, pedro de Cosme ( 1416-1469) syupo conservar el patrimonio familiar y la tradición de mecenazgo artístico. Tuvo cinco vástagos, Lorenzo fue el primer varón después de tres hijas.
Italia estaba entonces dividida entre muchas familias enfrentadas, y cada una de ellas contó con algún heredero de renombre. Lorenazo fue el elegido de lso Mecenas de Boticelli, leonardo da Vinci y Miquel Ángel, no se limitó, como su abuelo, a conmprar arte, sino que puso de moda enviar artistas, practicado una política de “prestigio cultural”. Por recomendación suya, Leonardo da Vinci puso su talento al servicio del rey de Italia, Francisco I y otros artstas italianos fueron a trabajar a otros rincones de Europa con la misión de diviuñgar el arte que se hacía en Florencia.
Per al igual que sus antepasados, Lorenzo también tuvo que hacer frente a poderosos enemigos. En 1478 tuvo lugar la conjura de los pazzi, en la que murió asesinado su hermano Giugliano, padre del futuro Clemente VII. En su lecho de muerte, en 1492, el mismo año en que Colón llega a América, Lorenzo fue objeto de los ataques de savonarola contra todo aquello que representaban los Médicis. La banca, el lujo y la vida galante. Apoyado por el rey de francia, carlos VIII, Savonarla se adueñó de Florencioa promoiendo la “hoguera de las vanidades”· En cuyas llamas se perdieron muchos cuadros y libros. Cuando murió el rey de Francia, Savonarola se quedó sin protector y la familia Médici pudo recuperar el gobierno de Florenica., pero sin destacar nunca más. Hoy Lorenzo y Gugliano descansan en la Capilla de los Médici, de la basílica de san Lorenzo de Florencia, bajo la protección de la virgen con el niño de Miguel Angel.

viernes, 8 de marzo de 2013

LAS TUMBAS MEDICEAS

 Las tumbas mediceas
DESCRIPCIÓN
Se observa e la imagen propuesta un recinto , lo que parece ser una capilla  en la que aparecen dos sepulcros rodeados de un conjunto escultórico muy profuso  y claramente simbólico, debido a la disposición de las figuras  ya su acusado sentimentalismo. El  conjunto en cuestión son los llamados sepulcros mediceos, realizados por Miguel Angel , el primer tercio del siglo XVI- 1534-  y en ellos están enterrados Lorenzo y Giugliano/Juliano de Médicis, pero no  debemos confundir a estos con aquellos  famosos Médicis: lorenzo el Magníficos y Giugliano , muerto en la conjura Pazzi. Son estos médicis "menores"los  que Miguel Angel tuvo que ejecutar- después comentaremos como las esculturas no son retratos, sino representaciones- , precismente cunado los Médicis estaban combatiendo contra Florencia. La representación es la de dos hombres, sentados en hornacinas , bajo las cuales se dispone su propia sepultura, rodeadas esta por otras dos esculturas, de clara simbología. La misma disposición de las hornacinas y los sarcófagos ya tiene una honda simbología , pues la capilla está dividida en tres zonas : la infeior, con los sepulcros, representa el reino de los muertos, la esfera intermedia representa la vida terrena; los lunetos y la cúpula llena de luz sombolozan la esfera terrestre y la eternidad.
ANÁLISIS
En primer momento debemos ocmentar la imbricacion  de la escultura con la arquitectura , esta es una capila funeraria  y los conjuntos escultóricos son mausoleos , aunque , claro está, niestra atención se desvía claramente hacia las esculturas antes que a las propias sepulturas.En cunato a las esculturas tenemos que señalar, por una lado la riqueza del material utilizado , claramente mármol, per en este caso  la técnica de Miguel Angel , que ya había alcanzado la culminación del tratamiento del mármol con la piedad del Vaticano , deja algunas partes sin desbastar- observemos algunas partes del conjunto de Juliano , en que se observan los golpes del cincel-  mientras que otras muestran un tratamiento muy pulido .
Caso aparte merece el tratamiento de la luz. La luz, que en obras anteriores - El David, por ejemplo-buscaba bañar suavemente las superficies, aquí crea  efectos de claroscuro muy marcados , que dan un carácter más dinámico a la escena
La composición es modernísima, dibujando algo que el manierismo hará suyo , y es la búsqueda del ritmo a través de la serpentinata, una S sinuosa, a la manera de la curva praxiteliana, pero mucho más marcada. Ninguna de las figuras , ni tan siquiera las sedentes- se limita a sentarse y a reposar , sin que están en un equilibrio precario , casi como si fuera a caer , desplazadas de cualquier centro de gravedad . A esto se une la abundancia de escorzos, esto es, el intento de crear o imitar profundidad, como podemos observar en el pie de las figuras alegóricas o en la complicación de las piernas entrecruzadas de las mismas figuras. Esta tensión interna - esa fuerza interior característica de las esculturas del florentino en esta época, esa terribiltá que ya veíamos en el Moisés de la tumba de Julio II en San Pietro in Víncoli.
otro aspecto fundamental de miguel Angel es el ritmo , el movimiento, y aqui , otra vez, tenemos que contraponer el movimiento sereno del David,  con  la captación de un preciso instante, casi fotográfico , en las tumbas de los Médicis, aquí Miguel Angel captura el momento mismo en que las figuras amancen, se desperezan. Todavía no es el movimiento violento que veremos en le Barroco -Bernini, el David, Rapto de Proserpina.-, pero tampoco es el movimineto sereno del David de principios de siglo.  Además , retorna motivos coom la composición en Z que vemos en la figura de Giugliano  o en el propio Día . Esta composición, a la manera de la serpentinata, incorpora el movimiento  y el dinamismo.
COMENTARIO
En 1520 Miguel Ángel recibió el encargo de proyectar la capilla de los Medicis, capilla mortuoria de la familia que debía contener los monumentos de cuatro de sus miembros . Este proyecto quedó paralizado en 1527, cuando se produjo la segunda expulsión de los Medicis de Florencia , fue reanudado en 1530 y acabado en 1534. El resultado final consta de dos sepulcros, el de Juliano y el de Lorenzo de Medicis, ambos sobrinos de Lorenzo el magnífico. Los dos personajes se sitúan encima de las dos figuras yacientes la noche y El día ( símbolo de la vida activa acompañando a Julián) y El crepúsculo y La aurora ( símbolo de la vida contemplativa ) acompañando a Lorenzo. Como hemos dicho, ambos personajes adquieren una función simbólica: Giugliano es la representación del hombre activo; por el contrario, Lorenzo es la representación de la vida contemplativa, emblema del hombre reflexivo, melancólico, silencioso. Como complemento a cada uno se colocan a sus pies las representaciones alegóricas de la Aurora y el crepúsculo, es decir, de los dos ciclos temporales de la Contemplación : la Aurora como una mujer que se despereza; y el Crepúsculo, como un hombre inclinado y meditabundo.
Enfrente, la representación activa de Giugliano conlleva a sus pies las representaciones alegóricas de la Noche y el Día. Aquella como mujer sensual; y este como un hombre fornido  y musculoso, en cuyo rostro semioculto parecen incidir ls rayos del sol. 
Se trata de figuras de colosales dimensiones donde representa la belleza idealizada y la perfección técnica que caracterizan sus primeras esculturas
Las hornacinas, altas y estrechas, están mínima mente decoradas , tan sólo contiene algunos ornamentos clásicos,como las dobles columnas corintias que flanquean los personajes.
Técnicamente Miguel Ángel, con su dominio del trabajo del mármol, ha sabido dar fuerza y el dinamismo que caracterizan su obra y combinarlos con la serenidad y elegancia propios del apogeo del Renacimiento.