viernes, 29 de noviembre de 2013

ANÁLISIS Y COMENTARIO DE UNA OBRA DE ARTE: LAS TERMAS DE CARACALLA, SIGLO III. ROMA

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ANÁLISIS Y COMENTARIO DE UNA OBRA DE ARTE: LAS TERMAS DE CARACALLA. SIGLO III, ROMA
Analiza y comenta la imagen número 1
Imagen nº 1 Termas de Caracalla, Siglo III, Roma. Reconstrucción
Imagen nº 2 Termas de Caracalla, Siglo III, Roma.
Imagen nº 3 Santa María de los Ángeles  ( antiguas termas de Diocleciano, siglo ) Roma.

INTRODUCCIÓN
Nos disponemos a comentar la imagen número uno , que es la que se nos propone en este ejercicio práctico de PAU. En ella podemos observar que se trata de una reconstrucción  moderna desde un punto de vista axial de un edificio romano , más concretamente  un edificio de carácter público y uso civil y de ocio e higiene, conocido como termas, aunque en este caso hemos de hablar de un conjunto termal pues la extensión de este  edificio es tan monumental que empequeñece la definición de termas , pues en este caso estas son  las conocidas como termas de Caracalla, que  disponían de jardines, palestras e incluso bibliotecas.

ANÁLISIS
A la hora de iniciar el análisis de los aspectos formales y materiales de la obra propuesta hemos de hacer acopio de todo el vocabulario arquitectónico que la civilización romana llegó a desarrollar a lo largo de su evolución. viendo la imagen numero 2, que corresponde a un espacio interior de difícil localización- las termas Caracalla, como muchos edificios romanos fueron  la cantera de la que se aprovisiona Roma durante mucho tiempo y eso ha hecho que los edificios actuales presenten una imagen poco reconocible, como es el caso- En el caso de los materiales podemos hablar del uso masivo de opus mixtum, es decir, que los muros se compondrán de un corazón o interior de opus caementicium u hormigon romano , revestidos por ladrillos, u opus latericium, y a su vez revestidos por placas de mármol de colores - opus sectile- o mosaico - opus tessellatum- a las que se uniría una rica ornamentación de columnas de mármol exentas así como de esculturas. Para hacernos a la idea de cómo sería el aspecto interior de estas termas en su momento podemos visitar la actual Santa María de los Angeles, en la misma Roma, es decir, las antiguas termas de Diocleciano restauradas por miguel Angel en el siglo  XVI.

Una vez resuelto el apartado de los  materiales tenemos que hablar del sistema constructivo empleado, en este caso tenemos que destaca la pericia romana en el uso del sistema abovedado, aunque los romanos  lo disimulan normalmente con un exterior arquitrabado ,aunque este no tenga ningún papel arquitectónico y es sólo una pantalla decorativa. ESte sistema de construcción  lo definiremos como sistema mixto romano , pues realmente no es ni arquitrabado - ya hemos hablado de que lo arquitrabes no sostiene nada- ni abovedado , pues no se basa en descomponer un arco en dovelas, sino que es una estructura de hormigón la que sostiene el edificio y distribuye los empujes. En cuanto a los elementos sustentantes tenemos que destacar la importancia del muro, aunque en este caso el muro se abre  y permite, gracia al hormigón , abrir vanos para crear una iluminación natural al interior, además podemos observar el uso abundante del arco de medio punto. En cuanto a los elementos sostenidos tenemos que hablar de los pocos restos que nos ha dejado, pero de enorme importancia. En primer lugar observamos cómo se mantiene los arranques de las bóvedas de crucería que los romanos usan aquí para poder cubrir grandes espacios. Dicha bóveda será el antecedente directo de los usados en la basílica de Constantino   también los podemos observar en las termas de Domiciano o Santa María de los Ángeles, como hemos dicho antes.
En este caso tenemos que destacar que para sostener la inmensa nave central se ha creado un sistema de contrarrestos que hace que los empujes se descompongan en las naves centrales. Además  para cubrir la zona del caldarium se diseñó una inmensa cúpula  con un óculo central que recuerda al del Panteon de Agripa del siglo anterior.
Los elementos decorativos eran abundantes, pero hoy perdidos. Los muros de hormigón y ladrillo i ban revestidos de placas de mármol, u opus sectile, así como por inmensas columnas de mármol que no tenían función estructural sino decorativa, a todo esto se le unía un conjunto de esculturas , de las cuales  todavía se se pudieron  rescatar en el siglo XVI el inmenso grupo de El toro Farnesio  o el Hercules Farnesio de LISIPO, lo cual nos da una idea del lujo y la ostentación que guardaban este espacio.



COMENTARIO
Todavía hoy, las bóvedas de las termas de Caracalla, rotas y destrozadas, son un testimonio heroico de la capacidad de los arquitectos romanos para construir bóvedas colosales. Cómo la bóveda de la sala central es la más alta, hay apuntalarla, construyendo otras salas laterales con bóvedas más altas que contrarresten su empuje. La obra del grupo de salas de las termas de Caracalla es un sistema de arcos y bóvedas proyectado según un plan de mecánica de fuerzas enteramente científico. No queremos decir con esto que los constructores romanos calcularán los empujes de las bóvedas  con ecuaciones., como nuestros  ingenieros; pero tenían fórmulas empíricas que les hacían el mismo servicio  que nuestro cálculo integral. El resutado es asombroso.Ni con los recursso modernos nos atreveríamos a hacer un conjunto abovedado sin esqueleto de hierro, com el de las termas de caracalla.Lo que más se le acerca, que son las modernas instalaciones de ferrocarril  de Pensilvania  y Central de Nueva York, son imitaciones decorosas de una  odos salas de las termas, pero sin el problema secundario de pertencer  a un connjunto con otras salas, cubiertas con otras bóvedas  y empujando otras fuerzas en otras direccines.

El mundo moderno no tiene nada que pueda parangonarse en magnificencia, buen gusto y utilidad con las termas romanas. nuestros clubs, con locales para gimnasio  y piscinas, no proporciona el bienestar y la satisfacción que producían beneficios higiénicos ,que nosotros, todavía algo medievales, nos resistimos a comprender (...) Las termas romanas repiten casi todas la misma planta (...) Todas tenían una sala central , con el frigidarium , o piscina de agua fría, a un lado; al otro, el tepidarium, para pasar sobre el suelo caliente, y el caldarium, para los tratamientos de masaje  y sudor. Otra sala, laconium, era para conversar.
Detrás de las termas había un estadio - parte esencial del conjunto- para ejercicios atléticos, y aun bibliotecas para solaz de los que ya estaban cansados.
Las termas eran públicas; los servicios , gratis, sus gastos estaban atendidos por dotación del fundador. era un regalo pàra el pueblo  y se procuraba que estuvieran emplazadas en sitios donde habían grades acumulacines de vecindario. Las termas de Caracalla están situadas en u lugar hoy alejado de todos  los barrios habitados de roma; pero están todavía dentro  del perímetro de las murallas, entre el Celio y el Aventino, que en la antigüedad eran las regiones más congestionadas del a urbe.Iban , pues, los romanos a las termas, como nosotros vamos al club y al café, y no hay ninguna duda de que con ellas estaban muy por encima de nosotros.
PIJOÁN, José, .Summa Artis, Historia del Arte, Vol V, Arte Romano, Etrusco y Helenístico, paginas  486-488.

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