martes, 14 de mayo de 2013

LA PINTURA HOLANDESA . RENBRANDT, VERMEER Y FRANS HALS

LA PINTURA HOLANDESA DEL SIGLO XVII

INTRODUCCIÓN: Durante este siglo, la tradición pictórica de los Países bajos desemboca en una de las principales escuelas de la pintura barroca. En ella deslumbran algunos grandes genios , pero está compuesta por numerosos artistas.
LA PINTURA HOLANDESA.
La pintura de la burguesa y protestante Holanda del siglo XVII responde al nuevo estilo de vida que ,a raíz de su separación de los vecinos flamencos del sur, se fue gestando en trono a los años de su independencia, en 1648.
Estos cambios sociales y religiosos tuvieron consecuencias decisivas para el desarrollo artístico, tanto en lo que respecta a la promoción y consideración del artista, como a los clientes y temas que trató. Realizaban obras de menor tamaño, motivadas por encargo de menos envergadura, dirigidos a una clase media burguesa.
La producción de los pintores se distribuía a través de la figura del marchante, persona dedicada a la compra-venta de cuadros, que con el tiempo cobró gran importancia como intermediario entre los artistas y el público. Estaban sometidos, pues, a las leyes del mercado, que, por naturaleza, es ajeno a la existencia de na norma que defina el gusto.
Todo ello se traduce en que pintaron temas distintos de los de otras escuelas pictóricas continentales, donde la mitología y al religión eran argumentos dominantes. En Holanda cobra particular interés todo lo que afecte a la realidad cotidiana, historias bíblicas expuestas como reflexión moral , las personas y sus actividades, bodegones y paisajes.
Estilísitcamente, el pintor holandés esta marcado , como el flamenco, por una fidelidad al natural , con un afán por reproducir rigurosamente os detalles con precisión visual . Ello es posible gracias a una extraordinaria habilidad técnica, muy admirada por los compradores y coleccionistas como sinónimo de calidad.

REMBRANDT, UN ARTISTA GENIAL.
En ese contexto se produce la obra de uno de los pintores más geniales de todos los tiempos, Rembrandt van Rijn (1606-1669), cuya personalidad serena e introvertida , aunque impregnada de una exquisita cultura, fue decisiva para la construcción de su estilo, que nace desde la meditación personal . Se caracteriza por un efectista claroscuro, con una luz que produce brillos intensos en una atmósfera dorada, conseguida con una pasta de color espesa. Hizo de la pintura una reflexión profunda sobre le espíritu humano y los sentimientos que lo mueven. En sus cuadros encontramos una meditación plástica sobre la fragilidad de los seres, que, si bien animados por impulsos conmovedores, se desintegran ante nuestros ojos en una apariencia de luz y materia, casi en soñadora, ajustada perfectamente al espíritu barroco . Alcanzó gran prestigio como retratista, pero donde mejor se descubre al artista genial es en sus cuadros de composición, tanto en los temas bíblicos, como en las escenas contemporáneas, como en La lección de anatomía ( 1632) o La ronda de noche ( 1642)
Puedes descargar la presentación sobre la pintura holandesa pinchando aquí

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